Creo que lo mío es un trauma con las festividades en general. Particularmente en la jornada del día del amigo parecería que hay carta libre para que la gente se idiotice de manera sistemática y coordinada.
No me gustan los falsos "feliz día". Me dan rechazo.
Me molesta la reunión de festejo. No la reunión en sí, sino el ambiente: lugares repletos de gente, esperas innecesarias y excesivas.
No me divierte el amigo invisible. La idea de comprar un presente a cierta persona elegida al azar. Ya el proceso de anotar nombres en un papel y sacar uno hasta que nadie se tenga que autoregalar es suficientemente molesto.
Y lo que más me fastidia es la logística para arreglar cuando, donde, quienes, horario y demás. Intercambio de mails, sms, llamados o cualquier otro método de comunicación con cambios y vueltas al plan original.
En fin, porque hay que hacer algo???
En definitiva sospecho que mi rebeldía parecería ser contra la autoridad y no contra la amigada.
pd: sí, me quejo de gusto: la pasé bien en todas las juntadas amigísticas.
(felíz no día del amigo!)
Sos lo máximo y te banco de acá a Japón.
ResponderEliminarA la lista de mala onda tenés que sumar a los que ponen en el estado de Facebook: feliz día a todos mis amigos!! PELOTUDO! Me das ganas de borrarte de mi lista!