Generalmente agarraba los panfletos/volantes y papelitos con publicidades que repartían en la vía pública. Era un acto de solidaridad con el trabajador, que pese a tener un trabajo poco reconfortante, pasaba horas en una esquina. Y digo poco reconfortante solo porque la gente en general desconoce las palabras "gracias", "no, gracias" o simplemente las palabras.
Ahora me pegó la onda save the world y considero que si querés publicitar tu emprendimiento, hacelo digitalmente. No mates árboles para darle un papel a alguien que no se va a molestar ni en mirar lo que le dieron.
Ahora, si a mi postura eco-friendly le sumamos que era un día de semana y que estaba caminando al trabajo...
NO, no tenías chance de entregarme un panfleto MIMO HORRIBLE. Agradecé haber salido impune de la cercanía que gozamos por una milésima de segundo.
Ah que? Soy la única con rechazo visceral a esos seres de caras blancas y movimientos imaginarios??
Sabés que te banco mucho en esta...
ResponderEliminar.....
... y en todas las demás, también!