miércoles, 9 de febrero de 2011

El pan nuestro de cada día

Aquí una brevísima reseña de los sitios que frecuentamos cada mediodía.
Porque somos vagos/as, porque no nos traemos comida, porque nadie nos cocina, o simplemente, porque no sabemos hacerlo. Dependemos de ellos, y les dedico este espacio.
Ladys: señoras señoronas que con mucho amor, paciencia y entusiasmo (pero sobre todo, paciencia), elaboran nuestros sándwichs y ensaladas recargadas en manteca y jamón crudo. Suelen detener la labor del local para relojear una blusa, o comentarse los parecidos que encuentran en sus clientes con algún que otro familiar, vecino o pariente.
El secreto: sostener la sonrisa, ir con paciencia, modular y hablar fuerte al hacer el pedido, y abonar con cambio.

Natale: un sitio donde la pasta casera es la estrella... después del sexo. Esto es básicamente, porque en cada ocasión que un cliente se retira del local habiendo adquirido algún producto, lo hace con cierta flojera intestinal. Los precios son excesivamente elevados, la procedencia de la carne es dudosa, y todo esto va coronado con un "hola que tal, que tengas un buen día", a instancias de distraer al cliente mientras le rompen el c... asi nulo presupuesto.
El secreto: no entrar a menos que porte como mínimo un Fal 7.62mm

Bodega: un sitio en que la relación precio - calidad está bastante equiparada, sin embargo la industrialización de sus productos se llevó la pimienta del negocio. La atención resulta muy similar a la de un fast food en el que "despachan" al cliente.
El secreto: ir cuando se está apurado y /o sin muchas ganas de pensar qué comer.

Arpan: pequeño escondite de comida natural, sana y relativamente coherente en cuanto a precios. Es un lindo lugar para comer al mediodía tanto en un día de lluvia (como el de hoy), o en un espléndido mediodía de sol; ya que cuenta con livianas mesas de aluminio en la vereda. Es atendido por gente con una particular tranquilidad, y uno puede esperar su comida leyendo las compatibilidades del horóscopo o contestandole encuestas banales al cajero.
El secreto: si calzás más de 38 y el cajero te pregunta... MENTILE

Clásico y Clásico Express: de express no tiene nada. Este lugar no solo es demasiado (nótese énfasis en la última palabra) lento y aburrido para esperar; sino que también la atención deja bastante que desear. Lamentablemente, la comida es sabrosa pero, ¿quién puede saborear con alegría un plato, si se lleva el chasco de esperar hasta cuarenta minutos por un sandwich o una ensaladita).
El secreto: no discutir con el cajero. Mejor pedir al delivery que funciona mucho mejor.

Continental: sitio principalmente catalogado como pizzería, que ofrece amplia variedad de productos a precios... desconocidos. Esta semana optaron por la divertidísima y vistosa idea de eliminar los precios de su lista de precios, ¿no es genial?. Uno mira, elige y... ¡sorpresa!
El secreto: si estás de tacos, pedile a tus compañeros que te traigan... hay muchos adoquines de camino. Llevá la chequera.

1 comentario:

  1. Y si encima adquirís lo mismo que tu compañero, no oseis a realizar ningún tipo de crítica sobre la comida.
    Mi querida 1/2 manzana...no se asuste, incluso puede llegar a ser positiva!!

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