martes, 15 de febrero de 2011

QπDo

Pasó SanValetodo, sin penas ni glorias.
Ayer en La Oficina hubo tortas, bombones, golosinas.
Y yo, estoy gorda. Nadie me llamó para declararme su amor, ni me enviaron flores. No me invitaron a cenar ni a tomar vino. Y claro... Movistar sigue cagándome con sus planes supersónicos.
Y no, no estoy indispuesta.

(y todo esto debe ser tomado en broma)

2 comentarios:

  1. Cuenta la leyenda que en cierto barrio de renombre (autoproclamado, explotado y sobredimensionado) se avistaron globos con forma de corazón en cada esquina.

    ResponderEliminar
  2. Siguiendo la línea, tampoco me regalaron uno de esos globos inflados con helio... aunque si sigo comiendo como hasta ahora, lo más probable es que si en unos meses me pongo un mameluco metalizado, me asemeje mucho a uno de esos globos...

    ResponderEliminar