jueves, 5 de mayo de 2011

Bueno, Listo!

Yo sigo con mi cruzada posteadora. Es mi forma de criticar el silencio de La Oficina.

Créase o no, esta vez va a ser positivo el post -en alguna medida-

Encontré el segundo punto de congruencia en la trilogía que nos conforma. La primera, por más obvia que sea, es la membresía Oficinística.

La segunda, y menos evidente, es nuestro odio por ellos:

1 comentario:

  1. Se iba a entender la idea, sin que pongas una foto de un horrible ser como ese.
    Recuerdo hace tiempo, corrían los ochenta... iba con mamá a la carnicería Cocarsa, sobre la calle San Martín, en mi ciudad natal... ingresó un sujeto que se creía tan simpático, vestido de mimo... no puedo reproducir en palabras el terror que me causó esta situación. Comencé a correr por las góndolas de Cocarsa como loca, llorando y despotricando contra mi madre que no me había defendido del maléfico ser. Ella reía.

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