viernes, 27 de mayo de 2011

Historias de Consultorio


Ellas hablan con la especificidad digna de un especialista.
Pueden definir una troncanteritis a la perfección

Muy bien vestidas, no dejan que el resto nos percatemos que lo que suena de fondo en la radio es Cristian Castro. -temón si los hay- El azar juntó a tres de ellas en asientos contiguos.

Será que pasan la mayor parte de su tiempo en salas de espera y el small talk de consultorio les surge naturalmente. Intercambian malestares, dosis de analgésico y diagnósticos a diestra y derecha. Empilchadas al tono con el barrio no le dan descanso a sus lenguas:

"Pietracci? Ese chiquitito??" -haciendo un gesto con la mano que indicaba una bajísima estatura-
"Mirá, ni me lo nombres!!!" Decía la vieja entredientes

"Ese es un desgraciado!!!" -lo remata-

Continúan con la dinámica hasta que la recepcionista invita a pasar a una de las tres y el murmullo gracias a Dios disminuye.
Al rato vuelve con un bufido y se reencuentra con sus legionarias. "Tengo que esperar la resonancia."

Procede a retirarse y yo me ilusiono porque ahora falta una persona menos para mi turno.
Ok acabo de percatarme que la Sra. anda con bastón en mano y algo de empatía le tuve que regalar


Pero ahora que se fue y dejó la estela de perfume horrible en el ambiente vuelvo a mi tono burlón anterior:
Sras, porque mejor no se dejan de hacer malasangre y me permiten pasar el rato con el Sudoku tranquila?!?!?!?!?!

2 comentarios:

  1. Sabía que no estaba sola en este sentimiento de rechazo a los viejos hinchapelotas.
    Están en todos lados, pero sin duda alguna, los de las salas de espera, y los del supermercado, son los peores!

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  2. ... y ni hablar de los que se colan en el Colectivo!!!
    VDM

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