Por alguna extraña razón no le agradó la idea.
No le simpatizó el hecho de llevarlo en su mano derecha como el orgulloso estandarte que debería ser.
Intentó justificar su negativa abogando molestias infundadas
Por alguna razón G. no quería ser de mi propiedad

Seguiré buscando activos por otros lados.
Cuando me permitas tatuarte una G. en el cachete (de la cara), voy a seguir usando ese post it a modo de "soy de J". Pero insisto, no soy propiedad más que del aire.
ResponderEliminarPolvo.